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. Al destino le aterra no saber
a dónde irá a parar tu tren.
A dónde vas a caer
cuando no tengas más fuerza.
Cómo vas a hacer
con la soledad que escondes en los ojos,
con todo el dolor, el mal y el desconsuelo
que exhibis en la piel,
con todo el peso que llevas en la espalda,
con todo el miedo que encerras en la voz.
Al destino le aterra no saber
cuándo se va a aquietar el miedo,
cuándo va a partir la pena,
cuándo va a llegar la calma.
Cuánto tiempo queda.
Cuánto va a durar la paz.
Al destino le aterra no saber
a dónde irá a parar tu tren.
A dónde vas a caer
cuando no tengas más fuerza.
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