Finalmente sonrió en silencio y miró sus ojos tristes.
Se vio reflejada en ellos una vez más.
Tan sola.
Sintió por un instante que aquellos ojos le pertenecían,
eran tal como ella recordaba los suyos.
El único brillo visible era aquel que la luna mostraba al reflejarse en esas lágrimas que intentaba ocultar.
Las palabras estaban de más.
El viento se habìa llevado hasta el último sentimiento de esperanza.
Volviò a sonreir para fingir que aun se encontraba bien.
Cerro los ojos con fuerza e intento creer que aquello no era real.
Fue solo un segundo.
No le importaba que fuera un segundo o mil.
Quizas una vida.
Solo querìa que al volver a abrirlos,
nada de eso hubiese ocurrido.
Y él aun estuviera alli.
No hay comentarios:
Publicar un comentario