Y cada estrella del cielo es un sueño que le pertenece.
Un sueño que se apaga. Un sueño que se va.
Ya esperó mil lunas y mil más no serán suficientes para hacerla olvidar.
Si después de tantas noches preguntándose por qué,
flotan en el aire las risas más tristes,
mil historias, mil recuerdos y un amor.
Un dolor – q no se va-.

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