
Esa noche te busqué.
Fue raro. Nunca necesité buscarte.
Después de todo siempre me resultó demasiado fácil reconocerte entre la gente.
¿Por qué iba a necesitar buscarte en ese momento?
De todas formas lo intenté.
No te encontré.
No esperaba encontrarte. Sabía que no iba a hacerlo.
Pero inconscientemente esperaba verte.
No se por qué.
No se que es lo que me lleva a pensarte tanto.
No es amor. No. No es amor.
A lo mejor es una obsesión enfermiza
que todavía te busca en cada esquina,
en cada beso, en cada bar.
1 comentario:
Julio C. dijo:
andabamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos..
Publicar un comentario